Instalador de energía solar: demanda creciente
La profesión de instalador de energía solar es una de las que ha experimentado un mayor crecimiento durante los últimos tiempos. El auge de esta fuente de energía renovable ha provocado también el aumento de la demanda de profesionales del sector. El detonante ha sido la reciente reforma del Código Técnico de Edificación, que exige a los edificios de nueva construcción la incorporación de fuentes de energía renovable, de energía solar principalmente. La norma señala que un 70% del agua caliente del hogar deberá tener su origen en fuentes renovables.El futuro profesional de estos especialistas se plantea bueno, ya que las previsiones a medio plazo prevén la duplicación de las actuales plantillas de técnicos en energía solar. Asimismo, los expertos reconocen que en la actualidad no existe suficiente personal cualificado en estas tareas.
Además de la normativa que obliga la instalación de paneles solares en las viviendas de nueva construcción, son muchos los particulares que se están dando cuenta de las ventajas que supone esta fuente de energía y se suman a la demanda de instalaciones. La energía solar térmica utiliza con equipos sencillos, que son accesibles a las pymes. Las empresas van a requerir más mano de obra, y muchos especialistas en otras áreas, como la fontanería, se van a adaptar a este nuevo sector.
El auge de las energías limpias ha llevado a muchos profesionales a reciclarse para este campo, acudiendo de nuevo a las aulas en busca de formación. También se ha incrementado la demanda educativa en esta área. Los alumnos de estos cursos planean adquirir experiencia trabajando en una empresa y montar después su propio negocio.
Otros artículos que te pueden interesar:
- Instalación de Energía Solar
- Solar Energy Courses
- La energía solar: valor seguro por partida doble
- Los paneles solares: un mercado que brilla con luz propia
- Fabricación de células solares
- Aplicaciones de la energía solar
- El desastre de Japón reabre el debate entre energía solar y energía nuclear